miércoles, marzo 12

Como nota en mi celular.

No podía mirarte a los ojos y no paraba de temblar. Que te sentaras a mi lado y que me dirigieras la palabra, por primera vez, era lo último que quería. Estaba confundida, llena de euforia, verguenza y curiosidad a la vez. No entendía lo que estaba pasando pero día a día tú me repetías que estuviera tranquila. Y acostumbrada a la rutina me serené, sonreí y asentí y, por sobre todas las cosas, confié en ti. Nada es para siempre, amor, hoy nos toca compartir la misma luna... Y así fue como todo comenzó. Pero eso es lo que pasa cuando uno se entrega, cuando cree, cuando ama. Sobre todo, era de esperar tratándose de ti. Fueron años detrás de una misma historia que jamás concluyó y a la que hoy sin miedo le pongo final. Porque nunca entenderás lo que yo entendí, y menos sentirás lo que yo sentí.
Y en el mismo lugar donde lo habría dado todo por esto es donde hoy decido que lo mejor para mí es al otro extremo, lejos de ti.

1 comentario:

souless dijo...

Divertido, tengo una historia similar, de la última que postie
esa como obra de teatro.

A veces creo es un poco de karma, como pagar por lo que haz hecho,
pero la vida sigue y uno puede enmendar sus problemas y seguir adelante aún cuando el corazón cada vez se hace mas frío y gris
como yo lo escribi en un poema

cuidate seguire chateando contigo
(k)

PD:pegale un revisa a mis cosas anteriores podras encontrar más facetas ocultas