Pensando en lo mucho que me ha costado dormirme en los útimos meses, y considerando que esta semana empezó todo lo que es "the big deal", debería apagar la luz y dormirme. Pero no lo haré todavía. Ahora tengo ganas de escribir.
Siempre que se me presenta una nueva oportunidad pienso que será la oportunidad de mi vida. ¿Debería ser así? Es como que lo analizo al 100%, viendo los pros, los contras, las consecuencias y demases. La otra parte de mí recuerda a la Sociedad de los Poetas Muertos y me repite una y otra vez: Carpe Diem, vive el momento.
Pero cuesta, es fácil decirlo cuando no se está dentro del juego. Hace poco leí que no importa qué cartas se nos hayan entregado, lo importante es saber jugarlas. ¡Qué más da! Al fin de cuentas, también requiere análisis y una estrategia.
Se califica como alguien cuadrado, ¿obtuso? Perfeccionista e incluso maniático. Me gusta la manía, e ilimitada. Me han dicho que está mal, que puede ser... mmm, ¿peligrosa? Me han dicho que está bien, que todos las tienen, unos más que otros. En ese caso, gané.
Así es como vivo mi día a día, y si se piensa he caido en la rutina. Ansío cambios, grandes cambios, totalmente radicales. Claro, radical como mi prima. Y me aburro del ambiente, de mi espacio y de los que me rodean.
Es como vivir en un acuario: siempre es necesario un cambio de agua, a veces incluso, de pecera.


No hay comentarios:
Publicar un comentario