Entramos al colegio, y nos sentamos juntas. Ese día fue un segundo paso en nuestras vidas, ya que desde aquí logramos unirnos más como amigas. Me acuerdo perfectamente de la primera vez que conocí tu casa, después de un acto de angelitos justamente en esta época, en Navidad.
Con el pasar de los años, no fuimos destacando por meternos en problemas y hacer millones de tonteras. Partimos desde Kinder desarmando unos trabajos de semillas, llevando juguetes sabiendo que no se podía, riéndonos y molestando a todo el mundo... Esas y muchas cosas más fueron las que vivimos hasta que en sexto básico te dieron a ti una mala noticia.
Esa pesdilla eterna comenzó por un simple dolor de rodilla. Ya no podías correr, ni saltar, porque te dolía. Fuiste abandonando cada una de las actividades que hacías, por esto. Fue así como te llevaron a hacer unos exámenes. Te iba a ver cada tarde y me contabas, desde tu cama, las enormes máquinas que pasaban por tu cuerpo.
Un día encontraron una pequeña pelotita en tu rodilla y en varios lados más. Estabas enferma. Tuvieron que hacerte muchos tratamientos para poder hacerla desaparecer y evitarla. Empezaste a faltar al colegio, y para mí tu ausencia se marcó como nada.
Todo pensábamos que iba a ser tan corto, pero fue una eternidad, duró dos años y un poco más. Pasaba cada tarde contigo para animarte y pasar ambas un buen rato. Pero nos distanciamos un tiempo y dejé de visitarte. Volviste al colegio, pero ya no era como antes. Teníamos amistades distintas, actividades distintas, pero mi gran cariño hacia ti como mi mejor amiga que fuiste por cerca de diez años, aun no se acababa.
Para tu cumpleaños número trece te llevaron a Brasil. Cuando volviste supe que estuviste un día entero sin levantarte. Al día siguiente te hospitalizaron. Te llamaba casi todas las tardes pero tu no estabas de ánimo para hablar. Un martes 24 de febrero te fui a ver a esa clínica que ya tanto conocíamos. Hablamos de todo. Me contabas lo que pensabas hacer cuando salieras de ahí. Te vi tan bien que pensé que ya estabas completamente recuperada, pero al día siguiente volviste a caer... en un final.
Estuve junto a ti todo tu último día. Entré a verte tres veces mientras dormías, te veías tan tranquila, tan serena, como si estuvieras descansando, pero aún te quedaban unas cuantas horas para que dejaras el sufrimieto. Cerca de las diez de la noche nos avisaron que ya habías partido. Que te habías vuelto un ángel, como lo fuimos juntas alguna vez. Ya estabas en completa felicidad, y desde aquel día yo junto a muchos más sentimos un vacío de que no estés con nosotros, tristeza, pero a la vez alegría de saber que estés donde estés estás bien. Y que siempre, estés donde estés, sepas lo mucho que te quiero.
Hace poco estuve ordenando la clásica caja que muchas mujeres cachureras tenemos, con cartas y todo tipo de recuerdos y tonterillas posibles, y entre todo encontré esto. Lo escribí a finales del 2004, de hecho hasta lo leyeron en nuestra graduación de 8vo, y me pareció que que este era un buen lugar para compartir y sanar algo así.

2 comentarios:
creo que en mi curiosidad toque un recuerdo que te hace daño y perdon por hacerlo
de verdad yo tengo amigos de la infancia y creo que nadie mas los podria calificar como mis hermanos me conocen, comparten, rien, peliamos, molestan pero a pesar de todo seguimos queriendonos como hermanos y creo que no podría resistir un dolor tan grande y pasarlo por alto y seguir con la frente en alto
te digo una vez más perdon y ójala me tengas la confianza para tocar ese tema sin sentirte triste, ni que te haga daño su recuerdo
cuidate
y hablamos por msn
(K)
Complicated, pero creo que esta es la mejor forma de sanar... hay dolores distintos.. y te lo digo por el que sentí yo que tu lo sabes y que bueno, en cierta parte esto de compartir cosas que he escrito me ha servido y de mucho.. al fin y al cabo, eres tú misma en letras y no hay nada que pueda negarte eso, supongo que aún cuesta y seguramente por un tiempo más seguirá costando... pero creo que hasta ahora, has sido lo suficientemente valiente con todo este tema y eso está muy bien... llegará el momento en que recuerdes a la Javi y no veas más en ese recuerdo que las risas, lo momentos de cosas lindas que son esas las que deben acompañarte.. el resto, de a pcoo, ir tratando de dejarlo de lado no te hará mal.. no siginifa que la olvides, en ningún caso, porque es es imposible y no sería bueno tampoco.. solo tratar de limitar ciertas partes.. en fin, si dios te puso esa prueba es porque sabía que eras lo suficientemente fuerte para eso...sabes que todos los que estamos a tl alrededor te queremos y te vamos a apoyar en lo que sea que necesites, porque este camino no lo recorres sola, hay muchos que estamos contigo tomaditos de un dedito tuyo y así queremos seguir :) , juntos.. en fin, te quiero mucho ! y no svemos mañani, besos shalupa
KnL
Publicar un comentario