domingo, marzo 30
De puño, letra y cámara.
sábado, marzo 29
Déjame solo de solamente. Déjame solo de soledad.
viernes, marzo 28
Carta a una amiga.
miércoles, marzo 26
Basura.
Pensando en lo mucho que me ha costado dormirme en los útimos meses, y considerando que esta semana empezó todo lo que es "the big deal", debería apagar la luz y dormirme. Pero no lo haré todavía. Ahora tengo ganas de escribir.
Siempre que se me presenta una nueva oportunidad pienso que será la oportunidad de mi vida. ¿Debería ser así? Es como que lo analizo al 100%, viendo los pros, los contras, las consecuencias y demases. La otra parte de mí recuerda a la Sociedad de los Poetas Muertos y me repite una y otra vez: Carpe Diem, vive el momento.
Pero cuesta, es fácil decirlo cuando no se está dentro del juego. Hace poco leí que no importa qué cartas se nos hayan entregado, lo importante es saber jugarlas. ¡Qué más da! Al fin de cuentas, también requiere análisis y una estrategia.
Se califica como alguien cuadrado, ¿obtuso? Perfeccionista e incluso maniático. Me gusta la manía, e ilimitada. Me han dicho que está mal, que puede ser... mmm, ¿peligrosa? Me han dicho que está bien, que todos las tienen, unos más que otros. En ese caso, gané.
Así es como vivo mi día a día, y si se piensa he caido en la rutina. Ansío cambios, grandes cambios, totalmente radicales. Claro, radical como mi prima. Y me aburro del ambiente, de mi espacio y de los que me rodean.
Es como vivir en un acuario: siempre es necesario un cambio de agua, a veces incluso, de pecera.
viernes, marzo 21
100 cosas que amo.
lunes, marzo 17
No es lo que parece.
sábado, marzo 15
I miss you.
Where are you? And I'm so sorry. I cannot sleep, I cannot dream tonight. I need somebody and always this sick strange darkness comes creeping on so haunting every time and as I stared I counted webs from all the spiders, catching things and eating their insides like indecision to call you and hear your voice of treason. Will you come home and stop this pain tonight? Stop this pain tonight.
Don't waste your time on me you're already the voice inside my head.
miércoles, marzo 12
Como nota en mi celular.
Y en el mismo lugar donde lo habría dado todo por esto es donde hoy decido que lo mejor para mí es al otro extremo, lejos de ti.
domingo, marzo 9
Pasiones y virtudes.

Antes de que este planeta estuviese habitado por hombres y por mujeres vivían en él pasiones y virtudes. En el planeta Tierra estuvieron viviendo durante cientos y cientos de años y durante toda una eternidad pasiones y virtudes que se aburrían de lo lindo con el transcurrir de los siglos, así que cada día trataban de inventar un juego nuevo al que jugar para que se hiciese más llevadera la larga, larga, larga, larga existencia. Solía ser la Imaginación la que proponía los juegos, y un día propuso jugar al escondite. A todos les pareció bien, todos estaban entusiasmado con la idea, pero claro, quien contaría. La primera en levantar la mano fue la Locura “ Yo, yo, yo cuento”. Bueno, está bien, pues a contar. “Vuelve la cara contra ese árbol y comienza la cuenta mientras el resto nos escondemos”. La Locura se dió la vuelta, volvió la cara contra la corteza del árbol y empezó a contar una cuenta imposible “ 1, 7,2, 55, 88, 13”, y uno a uno se fueron escondiendo todos y todas. La locura seguía con su cuenta, y cada uno iba buscando el lugar más apropiado en el que pensaba que la Locura no lo encontraría. Poco a poco se fueron escondiendo todos, excepto uno, que tardaba en encontrar el lugar apropiado, ese era el Amor. Es que ya sabes que el Amor es bastante indeciso, y andaba de una lado a otro sin saber donde meterse. La Locura seguía con su cuenta “ 55, 6, 99, 100, ¡voy!”, y se dió la vuelta. El Amor se metió en el primer lugar que vió. Se metió de un salto en un matorral de zarzas que había ahí cerca, allí se coló y se quedó atrapado con la esperanza de que no lo vieran, y no lo vió. A quien primero encontró la Locura, allí tumbada fue a la Pereza; a la Imaginación allí entre las nubes; a la Mentira la vio allí, pero como era Mentira no estaba allí; y así uno a uno fueron apareciendo todos, la Locura fue encontrándolos a todos. Al poco rato faltaba solamente uno por encontrar: aquel era el Amor. Es que ya sabes que encontrar al Amor es bastante difícil. El juego ya empezaba a hacerse pesado, así que la Locura empezó a impacientarse “Amor, sal ya que se hace tarde”, pero el Amor ya sabes que es muy indeciso, y no solamente uno tarda en encontrarlo, sino que a veces tarda demasiado en salir a la luz. El Amor asustado no salía. La Envidia que suele preocuparse bastante más de los demás que de si misma, se acerco al oído de la Locura y le dijo: “El Amor está oculto en esas zarzas”. La Locura muy enfadada fue hacia las zarzas y empezó a gritar: “Amor sal ya, se nos hace tarde”. Pero yo les he dicho ya que el Amor es indeciso, y una vez que lo encuentras es difícil sacarlo. La Locura muy enfadada trato de meter la mano entre las zarzas para sacar al Amor de las solapas, con la mala fortuna que se pincho con una espina; es que a veces hacer salir al Amor es doloroso. La Locura muy enfadada agarró una vara que había junto a las zarzas, la introdujo en el matorral y empezó a agitarla entre las ramas. De repente sonó un grito. De entre las ramas de las zarzas salió el Amor con las cuencas de los ojos ensangrentadas. La Locura en su locura al agitar la vara entre las zarzas le había sacado los ojos al Amor dejándolo ciego para siempre. Todos se quedaron muy callados mirando al Amor con las cuencas vacías, sin saber que decir nadie. Quizá aquella fue la única ocasión en la que la Locura habló con un poquito de cordura, porque dijo: “ No te preocupes, desde ahora yo seré tus ojos”.
Y es por eso que desde entonces el Amor es ciego y la Locura son sus ojos.



