miércoles, marzo 26

Basura.

Pensando en lo mucho que me ha costado dormirme en los útimos meses, y considerando que esta semana empezó todo lo que es "the big deal", debería apagar la luz y dormirme. Pero no lo haré todavía. Ahora tengo ganas de escribir.

Siempre que se me presenta una nueva oportunidad pienso que será la oportunidad de mi vida. ¿Debería ser así? Es como que lo analizo al 100%, viendo los pros, los contras, las consecuencias y demases. La otra parte de mí recuerda a la Sociedad de los Poetas Muertos y me repite una y otra vez: Carpe Diem, vive el momento.

Pero cuesta, es fácil decirlo cuando no se está dentro del juego. Hace poco leí que no importa qué cartas se nos hayan entregado, lo importante es saber jugarlas. ¡Qué más da! Al fin de cuentas, también requiere análisis y una estrategia.

Se califica como alguien cuadrado, ¿obtuso? Perfeccionista e incluso maniático. Me gusta la manía, e ilimitada. Me han dicho que está mal, que puede ser... mmm, ¿peligrosa? Me han dicho que está bien, que todos las tienen, unos más que otros. En ese caso, gané.

Así es como vivo mi día a día, y si se piensa he caido en la rutina. Ansío cambios, grandes cambios, totalmente radicales. Claro, radical como mi prima. Y me aburro del ambiente, de mi espacio y de los que me rodean.

Es como vivir en un acuario: siempre es necesario un cambio de agua, a veces incluso, de pecera.

viernes, marzo 21

100 cosas que amo.

1. Columpiarme
2. Burbujas
3. Comer helado
4. La música
5. Ver Melody
6. Cantar (aunque mal)
7. Andar en bicicleta
8. Mirar por la ventana
9. Gritar
10. La primavera
11. Ver estrellas
12. Pintar
13. El sol después de la lluvia
14. Chris Martin
15. Ver cosas en las nubes
16. Escribir cartas
17. Recibir cartas
18. Ver películas mamonas
19. Leer Mafalda
20. Estar de cumpleaños
21. Ordenar mi pieza
22. Las flores
23. Ir a conciertos
24. La pizza que hace mi mamá
25. Andar en la calle de noche
26. Los globos
27. Cd's originales
28. Mi anillo de coco
29. Bailar con la Chio
30. La sandia
31. Hipopótamos
32. Balcones
33. Slams
34. Calcetines rayados
35. El pendejo hueón
36. Saltar
37. Dulces
38. Escuchar ringtones
39. Despertarme temprano
40. Jugar tetris
41. Carretear
42. Arrugar papeles
43. Abrazos
44. Andar sin zapatos
45. Los días feriados
46. Odiar a la Marcia
47. Sentarme en la ventana
48. Jugar con el photoshop
49. Escalofríos
50. Vitrinear con plata
51. Acostarme en el suelo
52. Estar sola en mi casa
53. El queso laminado
54. El agua
55. Dormirme mientras estudio
56. Salir con mi papá
57. Andar en bus
58. Los perros
59. Llamadas sorpresas
60. La piña colada
61. Dormir fuera
62. Tomar fotos
63. Langüetazos
64. Dr. House
65. La ironía
66. Navidad
67. Y año nuevo
68. El queque que hace la tía Charito
69. Copiar letras de canciones
70. El viento tibio
71. Leer mi horóscopo
72. Besos
73. Los Simpsons
74. Abrir regalos
75. Mi perro de peluche
76. El inglés
77. La voz de Justin Timberlake
78. Hacer show
79. Europa
80. Rayar mis zapatillas
81. Mi aro de cierre
82. Repetir diálogos de películas
83. El computador
84. Mc Swim de oreo
85. Correr siendo perseguida
86. Amélie
87. Mi pelo cuando es manejable
88. Escribir
89. El ula-ula
90. Ataques de risa con la Kika
91. Tener clases de arte
92. Despertarme con la lluvia
93. Los soundtracks
94. Ron Weasly
95. No pensar en el futuro
96. Chanchear
97. Pintarme las uñas negras
98. Imprimir
99. Mandar mensajes de texto
100. Hacer cosas ociosas

lunes, marzo 17

No es lo que parece.

"But that is life.
If nothing else, that's life, you know.
It's real.
Sometimes it fuckin' hurts.
To be honest, it's sort of all we have".

sábado, marzo 15

I miss you.

Hello there, the angel from my nightmare, the shadow in the background of the morgue, the unsuspecting victim of darkness in the valley. We can live like Jack and Sally if we want where you can always find me. We'll have Halloween on Christmas and in the night we'll wish this never ends, we'll wish this never ends.
Where are you? And I'm so sorry. I cannot sleep, I cannot dream tonight. I need somebody and always this sick strange darkness comes creeping on so haunting every time and as I stared I counted webs from all the spiders, catching things and eating their insides like indecision to call you and hear your voice of treason. Will you come home and stop this pain tonight? Stop this pain tonight.
Don't waste your time on me you're already the voice inside my head.

miércoles, marzo 12

Como nota en mi celular.

No podía mirarte a los ojos y no paraba de temblar. Que te sentaras a mi lado y que me dirigieras la palabra, por primera vez, era lo último que quería. Estaba confundida, llena de euforia, verguenza y curiosidad a la vez. No entendía lo que estaba pasando pero día a día tú me repetías que estuviera tranquila. Y acostumbrada a la rutina me serené, sonreí y asentí y, por sobre todas las cosas, confié en ti. Nada es para siempre, amor, hoy nos toca compartir la misma luna... Y así fue como todo comenzó. Pero eso es lo que pasa cuando uno se entrega, cuando cree, cuando ama. Sobre todo, era de esperar tratándose de ti. Fueron años detrás de una misma historia que jamás concluyó y a la que hoy sin miedo le pongo final. Porque nunca entenderás lo que yo entendí, y menos sentirás lo que yo sentí.
Y en el mismo lugar donde lo habría dado todo por esto es donde hoy decido que lo mejor para mí es al otro extremo, lejos de ti.

domingo, marzo 9

Pasiones y virtudes.


Antes de que este planeta estuviese habitado por hombres y por mujeres vivían en él pasiones y virtudes. En el planeta Tierra estuvieron viviendo durante cientos y cientos de años y durante toda una eternidad pasiones y virtudes que se aburrían de lo lindo con el transcurrir de los siglos, así que cada día trataban de inventar un juego nuevo al que jugar para que se hiciese más llevadera la larga, larga, larga, larga existencia. Solía ser la Imaginación la que proponía los juegos, y un día propuso jugar al escondite. A todos les pareció bien, todos estaban entusiasmado con la idea, pero claro, quien contaría. La primera en levantar la mano fue la Locura “ Yo, yo, yo cuento”. Bueno, está bien, pues a contar. “Vuelve la cara contra ese árbol y comienza la cuenta mientras el resto nos escondemos”. La Locura se dió la vuelta, volvió la cara contra la corteza del árbol y empezó a contar una cuenta imposible “ 1, 7,2, 55, 88, 13”, y uno a uno se fueron escondiendo todos y todas. La locura seguía con su cuenta, y cada uno iba buscando el lugar más apropiado en el que pensaba que la Locura no lo encontraría. Poco a poco se fueron escondiendo todos, excepto uno, que tardaba en encontrar el lugar apropiado, ese era el Amor. Es que ya sabes que el Amor es bastante indeciso, y andaba de una lado a otro sin saber donde meterse. La Locura seguía con su cuenta “ 55, 6, 99, 100, ¡voy!”, y se dió la vuelta. El Amor se metió en el primer lugar que vió. Se metió de un salto en un matorral de zarzas que había ahí cerca, allí se coló y se quedó atrapado con la esperanza de que no lo vieran, y no lo vió. A quien primero encontró la Locura, allí tumbada fue a la Pereza; a la Imaginación allí entre las nubes; a la Mentira la vio allí, pero como era Mentira no estaba allí; y así uno a uno fueron apareciendo todos, la Locura fue encontrándolos a todos. Al poco rato faltaba solamente uno por encontrar: aquel era el Amor. Es que ya sabes que encontrar al Amor es bastante difícil. El juego ya empezaba a hacerse pesado, así que la Locura empezó a impacientarse “Amor, sal ya que se hace tarde”, pero el Amor ya sabes que es muy indeciso, y no solamente uno tarda en encontrarlo, sino que a veces tarda demasiado en salir a la luz. El Amor asustado no salía. La Envidia que suele preocuparse bastante más de los demás que de si misma, se acerco al oído de la Locura y le dijo: “El Amor está oculto en esas zarzas”. La Locura muy enfadada fue hacia las zarzas y empezó a gritar: “Amor sal ya, se nos hace tarde”. Pero yo les he dicho ya que el Amor es indeciso, y una vez que lo encuentras es difícil sacarlo. La Locura muy enfadada trato de meter la mano entre las zarzas para sacar al Amor de las solapas, con la mala fortuna que se pincho con una espina; es que a veces hacer salir al Amor es doloroso. La Locura muy enfadada agarró una vara que había junto a las zarzas, la introdujo en el matorral y empezó a agitarla entre las ramas. De repente sonó un grito. De entre las ramas de las zarzas salió el Amor con las cuencas de los ojos ensangrentadas. La Locura en su locura al agitar la vara entre las zarzas le había sacado los ojos al Amor dejándolo ciego para siempre. Todos se quedaron muy callados mirando al Amor con las cuencas vacías, sin saber que decir nadie. Quizá aquella fue la única ocasión en la que la Locura habló con un poquito de cordura, porque dijo: “ No te preocupes, desde ahora yo seré tus ojos”.

Y es por eso que desde entonces el Amor es ciego y la Locura son sus ojos.

Ismael Serrano

viernes, febrero 29

Here comes the sun.


It's been a long cold lonely winter
It feels like years since it's been here
The smiles returning to the faces
It seems like years since it's been here
I feel that ice is slowly melting
It seems like years since it's been clear
Here comes the sun and I say it's all right


Hoy día despertó radiante. Todo parecía perfecto. Aquellos días grises de insomnio, de llanto y todos sus pensamientos totalmente confusos, ya no estaban. Salió el sol. Lo agradeció. Se sentía bien nuevamente, sentía que tenía algo que hacer, una meta que cumplir, algo porqué vivir. No se sentía en la soledad profunda, ni ahogado en el silencio. Sus gritos de ayuda habían sido escuchados y solucionados. No estaba solo. El nudo apretado de su corazón quería soltarse, explotar y hacerlo gritar y contagiar su felicidad. Ahora sabía que era lo que quería, tenía ganas de pelear por ello. Sentía que su nueva vida acababa de comenzar.



lunes, febrero 25

Cuatro.






Pasarán los años
Cambiará el siglo
Tomaremos rumbos quizás muy distintos
Pero pase lo que pase
Digan lo que digan
Uno nunca olvida a su mejor amiga

martes, febrero 5

Del 2 al 9 de enero.

Fue en San Clemente.
Cuando llegué pensé en escribirlo, pero dejé pasar el tiempo. Ya ha pasado más o menos un mes desde que aquella experiencia , y creo que es algo de lo que no me voy a arrepentir nunca.
Llegar a una ciudad completamente diferente a la tuya, no a una casa sino que a una escuelita y escuchar que tendríamos que acomodarnos todos solamente en dos salas no es una forma fácil para comenzar. Todo sería completamente distinto, casi contrario, a nuestra rutina diaria. Una rutina que comenzaría con la música a un máximo volumen para poder levantarnos a todos a las 7 de la mañana. Ir a desayunar sin saber con quién te tocaría compartir la mesa y qué caras se podrían encontrar. Correr a vestirse para todos partir a lo asignado. En mi caso: cuadrilla, o sea, trabajar, construir, etc. Primero volvíamos a la hora de almuerzo, y todos aprovechaban también para poder dormir un rato. Después de estar toda la tarde trabajando con un sol del real demonio y toda una población de tábanos, coliguachos y todo lo relacionado con ello, volvíamos de nuevo a la escuela para tomar la esperada, o temida, ducha del día donde había que actuar a la velocidad de la luz para aprovechar la poca agua que salía y por supuesto, congelada. Vestirse y juntar las monedas para partir todos donde la famosa tía Patty, la tía que vendía las mejores empanadas y papas fritas y a un precio que era imposible no aprovechar. Nos ibamos a cenar y todos después aprovechaban el tiempo libre para conversar, dormir, fumar, hasta que empezaban las competencias entre los colores asignados. Y sino, un poco de reflexión. A la hora de dormir se desataban algunas discusiones. Dormir en una sala un grupo grandes de mujeres y con sacos en el suelo, no es cosa fácil, pero al final todas terminabamos riéndonos de cualquier tontera y durmiendo relativamente bien. Y cada día que pasó fue igual.
Trabajar construyendo era algo que sinceramente no esperaba hacer, pero había llegado con la mejor disposición. A nuestra cuadrilla se nos asignaron los muebles para una de las familias con más mala situación del pueblo. La casa de la Sra. Miriam y sus tres niños. En el día de la entrega de lo hecho, ver la cara de gratificación de ella no tenía precio. Ver una gran sonrisa y brillo en los ojos de ellos fue increíble. Saber que se puede ayudar de una forma tan fácil y sentirse pagada con solo un gesto, es uno de los mejores sentimientos que he experimentado. La gente que conocíamos quería darnos todo lo que estuviera a su alcance pero nada de eso fue necesario para partir de ahí completamente satisfecha.
Aprendí a sentirme agradecida por todo lo que tengo, por todo lo que me dan. Me dí cuenta de que hay tantas cosas que no son necesarias en la vida para poder vivir la felicidad. Solo espero que no sea la primera ni la última vez que pueda vivir algo así.

lunes, febrero 4

You said "now or never".

Y yo digo que si rápido empieza, rápido termina.