miércoles, octubre 15

Porque será verano.


Cada verano es distinto, sé que este no será la excepción. Hasta Santiago puede sentirse distinto. Algunos días hay más viento, otro siguen igual de inaguantables entre tanta gente en el metro. Y uno llega a ponerse aún más flojo por el calor y no encuentra que ver en la televisión. Pero por otro lado, a la hora donde suelen regarse los jardines, yo paseo en bicicleta. Los colores cambian, y los olores también. Y pienso que a veces una piscina no es suficiente para escapar del sol y dan ganas de andar descalza por la arena y recibir de vez en cuando un poco de agua. En cambio en el invierno, abrigarse y sentarse frente al fuego es la simple solución.

No hay comentarios: