Me aburrí, me paré, me di media vuelta y me fui.
No estaba para volver a escuchar meras huevadas sin sentido.
Ya no me interesa, el juego terminó.
No quiero que me involucren ni que me llamen para ser parte de más y más tonteras, es justamente lo que ahora no necesito.
Tarde o temprano todo termina y hay que resignarse.
No se puede (o tajantemente, no se debe) llorar sobre la leche derramada.
Porque arrepentirse es estancarse, darse vuelta sobre un mismo tema y no salir de ahí.
El tiempo no se puede volver atrás; asi es.
Así lo conocemos y así va a ser siempre.
Ajo y agua nos dijeron una vez por ahí... a joderse y aguantarse.
Todos sabemos que es así.
No encontrarás avenidas, ni atajos y menos salidas de emergencia para salir corriendo.
martes, noviembre 20
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